El crucero nazi de lujo, protagonizó un desastre naval que llega a empequeñecer al del Titanic, y aunque poco se menciona en los libros, constituyó la mayor catástrofe marítima del mundo.
La embarcación, fue mandada a construir por Adolf Hitler y se bautizó con el nombre de Wilhelm Gustloff.
Este no fue diseñado con intenciones militares. Inicialmente se creo como un crucero vacacional para los alemanes y después cumplió las funciones de hospital.
Su diseño no poseía primera o segunda clase, ya que los naziz afirmaban que “la raza principal era igual”, y la finalidad del crucero, era poder acercar las actividades de ocio a todas las clases del pueblo.
En enero de 1945, el barco zarpó de Gdynia, y se dirigía a Kiel en el norte de Alemania, ocupado por aproximadamente 1.000 soldados y miembros de la Gestapo, y unos 9.000 civiles. En su camino, fue descubierto por un submarino ruso.
El barco alemán poseía algunas armas, pero debido a las bajas temperaturas, se habían congelado y eran inútiles, así que no hubo nada que hacer cuando el submarino ruso disparó tres torpedos contra la nave de 25.000 toneladas, causando daños irreparables.
La embarcacion se hundió en menos de 40 minutos. La mayoría de las victimas se congelaron en el helado mar. Algunas de ellas murieron en las explosiones y otras fueron aplastadas en una estampida por pasajeros en pánico.
El manifiesto oficial indica que habían 6.500 pasajeros a bordo, sin embargo, no se contaron a los mas de 3 mil que subieron al crucero sin ser registrados, y que ocasionaban condiciones de hacinamiento por exceso de pasajeros.
A pesar de que la cifra de muertos es 6 veces mayor que el Titanic, apenas se nombra la tragedia de este crucero alemán.
Ciertas irregularidades, rodean esta horrible tragedia. Con una historia similar al Titanic, Gustloff tenía un gran déficit en cuanto a botes y chalecos salvavidas.
Las bajas temperaturas jugaron un papel importante en la tragedia, ya que se había congelado el sensor submarino del barco escolta, lo que significa que el buque ruso pudo atacar sin previo aviso, además impidió que botes salvavidas fueran bajados ya que no podían liberarse de las amarras.
Los torpedos siguieron al crucero durante dos horas, para luego salir a la superficie para disparar. El ultimo de ellos fue el que causó el mayor daño cuando golpeó la sala de máquinas, dejando el barco sin energía y sin comunicaciones.
Tan solo a unos escasos 20 minutos del letal impacto, el barco comenzó a inclinarse hacia un costado haciendo que los botes salvavidas chocaran contra el mar, y se destruyeran la gran mayoría de ellos.
Las fuerzas militares Nazis se apersonaron al lugar y lograron rescatar a unas 900 personas, incluido un bebé.
El naufragio del Gustloff continúa en el suelo del mar Báltico y permanece allí, clasificado como una tumba de guerra. Debido al interés de los cazadores de fortunas, la Oficina Marítima de Polonia en Gdynia ha hecho ilegal navegar a menos de 500 yardas del naufragio.
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